miércoles, 5 de marzo de 2014

Educación a distancia y estudio independiente

¿Cuál es el papel del estudiante en los sistemas de educación a distancia y qué relación tiene éste con el proceso o concepto de estudio independiente?
La introducción y uso de la tecnología en la educación provocó el replanteamiento de los enfoques tradicionales de la enseñanza y aprendizaje.  Actualmente, gracias a la tecnología tanto maestro como alumno comparten la responsabilidad de construir aprendizajes significativos. En el caso de la educación a distancia, la función del maestro radica en diseñar las experiencias de aprendizaje y proporcionar apoyo para la comprensión de las dificultades en la construcción de conocimiento y el estudiante es el principal responsable de su aprendizaje.
El rol del estudiante en la educación a distancia es complejo y son múltiples las acciones que debe desempeñar, ya que debe regirse bajo un sistema autosuficiente que requiere el dominio de ciertas habilidades tanto intelectuales como de procedimiento en el uso de los medios; los recursos y la interacción con el material, con el profesor y con otros estudiantes; además, de sus propias estrategias para lograr sus metas de auto-instrucción. 
Debido a que la educación a distancia centra su atención en el aprendizaje - y no en la enseñanza- posee todas las características que definen al estudio independiente.  Esto es, conformarse como un modelo estratégico de aprendizaje orientado hacia la transformación y formación de habilidades y hábitos de aprendizaje que permitan al alumno la apropiación y conformación de una sólida actitud intelectual con respecto a su desarrollo y desempeño académico de manera autónoma valiéndose de los materiales impresos, herramientas tecnológicas y los canales de comunicación que la educación a distancia facilita.
De los Santos (1996) nos menciona que dentro de las capacidades que el alumno debe potenciar, por sí mismo, para lograr el éxito en el estudio independiente están: a) el establecer contacto con cosas e ideas, b) comprender los fenómenos y textos, c) planear y solucionar problemas, d) ejercitarse mediante actividades y manejo de la información, e) mantener la motivación para la actividad y el aprendizaje. Estas capacidades coinciden con los conocimientos y estrategias que enumera Colom (1998) para posibilitar la educación a distancia. Entre estas estrategias, él menciona la comprensión, retención, aplicación y resolución de problemas; estrategias de transferencia y de clasificación y clarificación; estrategias afectivo-emocionales y de sensibilización; estrategias de habilidades y destrezas; de repetición, elaboración, organización, aplicación, ejecución y transformación.
Es decir, el estudiante debe ser el planeador, ejecutor y evaluador de su propio aprendizaje; por lo que debe de estar lo suficientemente motivado y tener los objetivos perfectamente definidos para involucrarse con responsabilidad en la construcción de nuevos conocimientos siguiendo una práctica continuada, administrando su tiempo eficientemente, modificando sus esquemas cognitivos, adquiriendo nuevas o más eficientes estrategias y rectificando sus errores en función del objetivo de aprendizaje que se haya planteado para llegar a la culminación exitosa del proceso de auto-instrucción guiada a  distancia por un asesor.
DE LOS SANTOS, J. (1996) “El estudio independiente: consideraciones básicas” en Ávila, P. y Morales, C. (Coords.) Estudio Independiente. México: OEA -ILCE. pp. 9-18.
COLOM, A. (1998) “Pedagogía tecnológica para la educación a distancia” en Tecnología y Comunicación Educativas. Año 12, N° 27. Enero-Junio. México: ILCE. pp. 11-16.

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